fbpx
Whatsapp +11 2285 0624    somos@transpersonales.com

Halloween una oportunidad de integrar la sombra y perder el miedo a la muerte

 

Los orígenes tradicionales de Halloween se han perdido. Sin embargo han perdurado camufladas y asociadas a los mas chicos. Hoy en día se experimenta un renovado interés por esta fiesta y creo yo que desde la perspectiva transpersonal esto puede deberse a que Halloween nos brinda la posibilidad de manifestar varios arquetipos.

En primer lugar, La Sombra: los disfraces nos dan la oportunidad de expresar algún aspecto de nuestra sombra, lo cual resulta aliviador para muchos de los adultos que la tienen menos integrada.

Otro aspecto relevante de Halloween es la oportunidad de resinificar nuestra percepción negativa de la muerte. En este sentido Halloween viene a presentarse como la posibilidad de aliviar la presión de una cultura cada vez más racionalista y materialista que no tiene mucho tiempo para lo espiritual y lo sobrenatural.

Se puede decir también que la tradición del truco o broma, viene a permitirnos expresar el arquetipo del Trickster o bromista, que cuando no es manifestado, nos lleva a mentirnos a nosotros mismos.

Para la psicología transpersonal entonces, Halloween funciona de un modo de compensatorio, que nos permite expresar sanamente nuestra energía psíquica.

El inconsciente colectivo queda en evidencia en el hecho de que en varias culturas, en distintos tiempos y lugares, en la misma fecha se celebran festividades similares.

Para la cultura celta en la noche del 31 de octubre y en la del 1 de noviembre, se celebraba la festividad llamada Samhain que evocaba la temporada de cosechas y Año Nuevo. Es tanto una fiesta de transición (el paso de un año a otro) como de apertura al otro mundo ya que creían que en estas fechas la línea que une a este mundo con el Otro Mundo se estrechaba permitiendo a los espíritus buenos y malos entrar en contacto con nosotros.

El uso de trajes y máscaras se debe a la creencia según la cual de este modo se ahuyentan a los malos espíritus o bien se logra pasar desapercibidos entre los mismos.

Cuando tuvo lugar la ocupación romana de los dominios celtas la festividad fue asimilada la festividad conocida como la fiesta de la cosecha, en honor a Pomona (diosa de los árboles frutales).

La Iglesia católica busco integrar esta celebración a su tradición vinculándola con el Día de Todos los Santos que fue trasladada del 13 de mayo al 1 de noviembre.

En la América precolombina, también había celebraciones en estas fechas, asociadas a los muertos.