fbpx
Whatsapp +11 2285 0624    somos@transpersonales.com

El simbolismo de “La Bruja”, su historia y su aparición en sueños.

La Bruja puede representar los aspectos oscuro de la psiquis, la Sombra pero por sobre todo el Anima, esto es, el aspecto femenino en la psiquis.
Dado que las brujas están cultural e históricamente asociadas con lo oscuro y demoníaco, su arquetipo está asociado al arquetipo de la sombra, sobre todo debido a que la religión las identificó con el diablo y el pecado y la lujuria.

Por eso, cuando aparecen en un sueño por ejemplo, se nos está hablando de un aspecto no integrado por nosotros, y que el inconsciente nos pide integrar.

Ese es el modo en que son simbólicamente percibidas. Sin embargo en el juego psicológico de percepciones, si hay brujas, es por hay quienes creen en ellas pero hay también quienes se consideran brujas a sí mismas.
La percepción que de ellas mismas tienen, se fundamente en el hecho de que se trata de personas que tienen un profundo contacto con su sombra. Esto no es algo fácil de manejar por nuestra parte consciente. La forma que tienen estas personas de lidiar con ello, es a través de la exteriorización de esta relación con la sombra, mediante símbolos y ritos, que para cualquier otra persona, con un contacto menos intenso con su sombra, serán percibidos con miedo y rechazo, convirtiéndolos tomemos por caso, en cuestiones demoníacas.

Es asi que, la posibilidad de que una bruja “exista” en la vida real (o de qué alguien crea que lo es o de qué alguien crea que otro lo es) radica en el hecho de la existencia previa en la psiquis del arquetipo de bruja. Nuevamente se trata de la exteriorización o proyección de un fenómeno interno, psíquico.

SIMBOLISMO

El Aquelarre es la reunión de brujas y su etimología proviene del vasco prado o frente y de la palabra cabrón o diablo, significando algo así como el prado del macho cabrio.
La unión de poderes, por la noche y frente al diablo, representa simbólicamente, la multiplicidad de fuerzas que se ponen en juego en nuestra sombra.

El Sombrero puntiagudo (una adaptación del sombrero que usaban los puritanos -ver más abajo- y la Escoba (que además representa limpieza) son elementos fálicos que vienen a complementarse con el Caldero que representa lo femenino, el útero donde a través de las pócimas y brebajes, se gesta el hechizo, la alquimia o transformación esencial a la que nos conduce la integración de nuestro femenino y nuestro masculino.

La aparición de estos elementos en un sueño puede hablarnos de alguna cuestión sexual que nos esté afectando en nuestra vida, ya que además, las brujas están asociadas a aspectos lujuriosos y sexuales.

Ciertas tradiciones adjudican a la bruja un Animal Servidor también llamado Familiar, regalo de su amo, el Diablo para que las sirvan. Las brujas alimentaban a su familiar, con su propia sangre. En líneas generales se trata de Sapos, Serpientes, cuya sangre fría simboliza la propia frialdad de la bruja. O Cuervos o Gatos, siempre negros, símbolos de la oscuridad; pero también cerdos, los cuales tiende a vinculare con la inmundicia. En general los animales, sobre todo de cuatro patas, representan los instintos, que en el caso de las brujas siempre esta exacerbado.

También se asocia a las brujas con la Noche, en cuya oscuridad se esconde lo que no queremos ver de nosotros mismos. La Luna que ilumina de modo tenue y femenino lo que apenas tenemos la posibilidad de ver y que incluso podemos ver distorsionadamente, emocionalmente. Es el escenario propicio para ver fuera, entre las sombras, lo que tenemos dentro.

Algo similar sucede con los bosques, lugar mágico por excelencia y símbolo de La Sombra sobre todo en los cuentos de hadas. El bosque captó la imaginación de los hombres en toda época histórica, sobre todo en la Edad Media, donde el hombre tras la caída del Imperio Romano, queda librado a su propia naturaleza y vulnerable a cualquier peligro.

HISTORIA

En la Antigüedad, la bruja clásicas por excelencia es Cirse, quien aparece en La Odisea, y representa a la mujer fatal que odia a los hombres, los convierte en cerdos, los mata y los come. Cuando en un sueño aparece un tipo de bruja que podemos asociar a Cirse, el inconsciente nos habla de un aspecto femenino en nosotros que no está completo ya que no nos permite integrar al hombre, y toda cosa “es” porque admite a su opuesto complementario, en este caso una mujer está completa, si permite entrar al hombre en su vida, en su ser.

La sobrina de Cirse es Medea, un personaje mitológico muy multifacético, ella es mujer, madre, hermana, esposa y en todos los casos pudo serlo tanto de un modo virtuoso como de un modo canalla. Soñar con una bruja que se pueda identificar con Medea, nos invita a reflexionar sobre qué aspecto femenino estamos permitiendo o no permitiendo expresarse en nuestras vidas.

Las brujas Medievales, están más vinculadas a quienes no practicaban el cristianismo. Se trataba de herejes o personas con alguna enfermedad mental. La percepción que se tenía en esa época de estas personas era sobre todo religiosa, por lo que se las asociaba con el Diablo. Es hacia finales de la edad media que se crea la Inquisición cuyo auge se dará en los inicios de la modernidad.

Es así que entonces, las brujas Modernas (a partir del siglo XVI) comienzan a responder a una serie de características que están más bien adjudicadas por los que las persiguen que por ellas mimas.
Los tratados sobre brujas de la época fueron escritos por los propios inquisidores, quienes al interrogar a los acusados de brujería, iban poniendo por escrito la información que creían obtener. A esto lo fueron asociando con distintos símbolos, provenientes del cristianismo. De este modo, contribuyeron a ampliar el imaginario colectivo sobre las brujas y con esto a enriquecer y fortalecer la idea inconsciente y arquetípica de la bruja.

El caso puntual de los Puritanos es muy representativo. La rama protestante puritana del Reino Unido, fue enviada a las colonias de USA por su extremismo religioso. No es casual que entonces en Salem (nombre que hace referencia a Jerusalén) se de uno de los episodios más conocidos sobre la quema de brujas. Este fenómeno puede tener una explicación psicológica. Siendo estos religiosos personas que buscaban ser puras (de alli su nombre), tiene sentido pensar que los aspectos oscuros de su psiquis fueron proyectados en aquellas personas a quienes acusaban de brujería. Representaban todo lo que ellos ocultaban en su sombra: lujuria, pecado, maldad, egoísmo, etc.

Cuando en nuestros sueños aparecen brujas de este tipo, el inconsciente probablemente nos este queriendo mostrar que hay aspectos de nuestra sombra que no estamos aceptando y que muy probablemente estemos proyectando en otras personas.